El milagro para automotrices argentinas llegó desde Brasil, que ahora trabajan a tope
Mientras que en 2008 los envÃos al paÃs vecino representaban el 71% de las exportaciones de vehÃculos, se estima que en lo que resta del año esa marca superará la franja del 90%. La decisión de Lula de extender los beneficios impositivos hasta diciembre estimula los planes de Fiat, GM y Volkswagen.
La producción de automóviles tiende a recuperarse en la Argentina y el precio a pagar es la dependencia casi total que las terminales locales mantienen con Brasil.
AsÃ, mientras que en 2008 los envÃos al paÃs vecino representaban el 71,4% de las exportaciones de vehÃculos, en el primer semestre de este año ese porcentaje trepó hasta alcanzar una porción del 88,7%. Para los especialistas, la tendencia es irreversible y prevén que esa marca supere el techo del 90 por ciento. Sin embargo, las luces de alerta siguen firmes.
El problema, es que durante la segunda mitad de 2009 el mercado del paÃs limÃtrofe entrará en una meseta producto del lógico freno en el recambio de automóviles, y que eso impactará en la demanda.
“Hoy Brasil está cerca de concentrar en firme el 90% de las exportaciones argentinas de autos. La futura estabilización de la demanda nos va a afectar duramente por eso. Si bien hay capacidad para llegar a otros mercados, lo cierto es que la caÃda en la demanda mundial bloquea otras alternativas”, explicó Maximiliano Scarlan, especialista en el mercado automotriz.
“En Europa la baja en el nivel de compra es de hasta el 50%, mientras que en América latina ese descenso es de entre el 30 y el 40 por ciento. Esos son los puntos que más afectan a la Argentina, y que sà o sà la orientan al mercado brasileño”, añadió.
La pérdida de diversidad en términos de destinos de exportación podrÃa desembocar en un retroceso en lo referente a competitividad.
Por otro lado, el boom que ostenta la venta de autos en Brasil se encuentra ajustado a la decisión de Luiz Inácio Lula Da Silva de reducir a 0% el Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) para la compra de vehÃculos chicos y medianos (hasta 1.000 centÃmetros cúbicos de cilindrada).
Y si bien el gobierno de Brasil decidió volver a extender la reducción en el IPI hasta diciembre de 2009, Lula ya comunicó que a partir de octubre habrá un esquema progresivo para recuperar la tasa original.
La alternativa tradicional a Brasil, esto es, México, aparece ahora como una plaza compleja para los fabricantes argentinos. Principalmente, por la evolución que de 2005 a esta parte viene exhibiendo la producción de autos por parte de compañÃas aztecas.
“La competencia dentro de México es cada vez mayor. Sobre todo, porque en ese paÃs ahora se están desarrollando vehÃculos medianos y pequeños. Asimismo, se está dando un recambio generacional y los nuevos modelos que se hacen en la Argentina ya no tienen tanta llegada”, aseguró Scarlan.