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Cuando la droga se convierte en el peor enemigo
07.03.2011 | 22:20hs
La droga (como gen茅rico) es un arma muy efectiva para sensibilizar la opini贸n p煤blica, por cuanto su solo nombre infunde la “sensaci贸n” de: descontrol, vicio, inmoralidad, alteraci贸n de pol铆ticas y en una palabra, toda la estructura de la administraci贸n nacional / provincial / municipal / comunal oscila y de inmediato se convierte en un enemigo 煤nico y poderoso al que hay que combatir.
Ante cualquier situaci贸n de “disturbio o caos en el escenario sociopol铆tico”, de inmediato se recurre a la palabra “droga” para potenciar dicha acci贸n y al mismo tiempo, se trata que por su empleo se reduzca la incapacidad manifiesta y falta de compromiso para plasmar algo planificado y que pueda ser evaluado, tanto cualitativa como cuantitativamente, de manera tal de reducir, mitigar los efectos y despu茅s terminar con las causas de dicha perturbaci贸n que perjudica al cuerpo social.
El concepto de “demonizaci贸n o satanizaci贸n de la droga” es una t茅cnica ret贸rica e ideol贸gica de desinformaci贸n o alteraci贸n de hechos y situaciones, que se instrumenta para presentar a una “SUSTANCIA U OBJETO con capacidad real de apoderarse de UN SUJETO” y ante dicho poder, de inmediato: se justifica cualquier acci贸n pol铆tica, militar o social especial para controlar a los “drogadictos o soldados del anti sistema”, a los que hay que destruir. (La ponencia reconocida y sin discusi贸n es: “el sujeto posee la capacidad de apoderarse de un objeto y no inversamente”)
Con el concepto anterior NO ESTOY AVALANDO EL CONSUMO PERO DESEO QUE EL ENFERMO NO SEA ABUSADO EN SUS DERECHOS CIVILES Y EN LOS DERECHOS DEL HOMBRE, pero es una necesidad personal la de advertir a las personas que act煤an de buena fe, que presten ESPECIAL ATENCI脫N A ESTE CONCEPTO de “demonizaci贸n o satanizaci贸n de la droga” por cuanto es una manipulaci贸n de la verdad que obtura la causa real de la perturbaci贸n.
Como debo fundamentar, recalco con “la droga” no se admiten ambig眉edades ni en las ponencias personales ni estimulando a otros en los reclamos, dejo estos hechos acaecidos:
1. El m谩s reciente responde al l铆der libio Muammar Khadafi, quien habl贸 por la televisi贸n estatal de su pa铆s a trav茅s de una conexi贸n telef贸nica y asegur贸: “Ben Laden distribuy贸 p铆ldoras ESTUPEFACIENTES Y DROGAS a los habitantes de Zawia para que luchen contra nuestro querido pa铆s. Lo que est谩 sucediendo en Zawia es una comedia: los hombres de Ben Laden DISTRIBUYERON DROGAS en el agua, en el yogurt, en la comida de los habitantes, que armados est谩n devastando la ciudad. Los j贸venes est谩n siendo incitados por personas del mundo occidental. Tienen ametralladoras y disparan sin control cuando est谩n BAJO LOS EFECTOS DE LAS DROGAS”. (Informaci贸n confirmada en los Diarios: “El Peruano” - Per煤; “El diario” - M茅jico; “El Nacional” - Caracas - Venezuela; “Terra Digital” - Colombia; “Z贸calo de Saltillo” - M茅jico; “La Naci贸n” - Argentina; “ABC Digital” - Espa帽a con fecha 24/25 de febrero de 2.011)
Por su puesto nada dice sobre las causas reales y de las consecuencias del desequilibrio en los factores geoestrat茅gicos de su naci贸n, pero ya est谩n invocando “seguridad nacional” contra los “soldados del vicio y del caos que son sostenidos por un enemigo externo”.
2. Otro registro que pude obtener sobre el uso de la droga como sensibilizadora de la opini贸n p煤blica, se remonta a los hechos acaecidos en el Distrito Federal de M茅jico el d铆a 02 de octubre de 1.968 y que se conoce como la “Matanza de Tlatelolco” (Plaza de las Tres Culturas) durante la administraci贸n de Gustavo D铆az Ordaz (1.964 - 1.970) que representaba al PRI.
Los hechos de la “Matanza de Tlatelolco”, son de p煤blico conocimiento y con alta difusi贸n en libros, revistas, pel铆culas, p谩ginas Web, por lo tanto abuso del lector para que investigue y pueda poner en claro los hechos y elaborar sus conclusiones fundamentadas, con publicaciones que presentan una interesante de variedad de ponencias.
T茅cnicamente no he podido tener una “certeza absoluta” de quien instig贸 y orden贸 la represi贸n, que culmina con un n煤mero, aun hoy, incierto de estudiantes asesinados (seg煤n datos pueden oscilar entre cien (100) y trescientas (300) personas).
Pero lo 煤nico documentado es que el d铆a posterior al hecho deplorable, en el mismo lugar se realiza una manifestaci贸n de apoyo a Gustavo D铆az Ordaz, donde se expusieron carteles / pancartas con estos textos: “F贸siles de la universidad - lacra nacional” y “Los estudiantes drogadictos - c谩ncer de M茅jico”, creo con esto se puede develar, en parte, quien instig贸 la represi贸n.
Es entendible la aparici贸n del t茅rmino “droga”, pues en M茅jico de 1.968 los t茅rminos “Comunista, drogadicto, contra sistema, pelilargo y promiscuo” en las voces y en la pluma de comunicadores claves o llaves (comunicadores y pol铆ticos) - en proximidades de las Olimp铆adas - sensibiliz贸 de inmediato a la opini贸n p煤blica y se pas贸 de un problema estudiantil a un estado de “seguridad interior” y de “r铆gido control social” aceptado por unanimidad como LA SOLUCI脫N.
3. En los EE UU en el a帽o 1.914 se promulga la “Ley de HARRISON” - aun vigente - considerada el g茅nesis de la “ESTRATEGIA DE LA AGRESI脫N EXTERNA” y que se expresa como: “El enemigo siempre es externo y asociado a una minor铆a responsable de inducir al consumo de determinadas sustancias: (1) El alcohol: se asocia a los inmigrantes que llenan las ciudades grandes y corrompidas. (2) La coca铆na: le da fuerza a los negros para delinquir. (3) El opio: facilita el sexo entre los orientales y los americanos. (4) La marihuana: provoca las acciones violentas de los chicanos”. (“El juego prohibido: historia social de las drogas“ - Brian Inglis - Editorial TIKAL - Gerona -1.994. - “La enfermedad americana. Origen del control antinarc贸ticos en EE UU” - David F. Musto - Tercer Mundo Editores (Edici贸n aumentada) - Bogot谩 - 1.993)
Est谩 dem谩s decir, aunque nadie lo reconozca, que “los argentinos adherimos a esta ponencia”.
En la actualidad se manifiesta la tesis del “LATINO CORRUPTOR”, utilizada para castigar a los latinoamericanos como operadores del narcotr谩fico, obturando la realidad de la “inmigraci贸n ilegal” y los argentinos tenemos inclinaci贸n por su uso: porque acusa a solo a los extranjeros, sin darnos cuenta que ya somos como ellos a la luz de la informaci贸n diaria sobre drogas en el pa铆s.
Con estos tres ejemplos, trato de ordenar mi exposici贸n para dejar ense帽anzas y si tres casos parecen escasos para referencia (un estado totalitario, una administraci贸n de centro izquierda y un estado democr谩tico), podr铆a exponer m谩s hechos hist贸ricos pero deseo que recuerden que “la droga es un crimen vergonzante y deshumanizante” y que en todos los casos del pasado siempre aparece una situaci贸n aparente (la que se presenta como causa de la perturbaci贸n) y que de inmediato se invoca “drogas y la necesidad del control social” para justificar una situaci贸n representada como para “evitar el caos”, soy reiterativo para cegar la visi贸n del hecho real y dejo estos conceptos:
¿Por qu茅 se concept煤a a la droga como un poderoso enemigo? Por la sencilla raz贸n de se帽alar a “grupos minoritarios, identificables y amenazantes”, sobre los cuales podemos descargar la responsabilidad de todas las depravaciones y depredaciones que ocurren en el cuerpo social, mientras “escondemos nuestra propia basura bajo la alfombra”, as铆 de sencillo, de pr谩ctico y de inhumano.
¿Es la droga un arma letal? Nadie duda que la droga es un arma qu铆mica, mata sin piedad y no hace distingo de “toxicoman铆a de guerra” y de “toxicoman铆a social”, mata o tal vez usado como un lenitivo, hace soportar m谩s las angustias, aunque la destrucci贸n corra por dentro.
¿Por qu茅 la droga es responsabilidad primaria de la administraci贸n y no de la sociedad en su conjunto? La respuesta es sencilla: la administraci贸n federal es la direcci贸n superior de la sociedad, responsable de determinar objetivos a lograr y de solucionar los problemas que se presenten como limitativos para la vida de sus ciudadanos, en relaci贸n directa a los objetivos seleccionados.
¿Es l铆cito usar sin fundamentos, el concepto de droga, como un arma? Nunca es conveniente, sobre todo en los administradores del estado, porque: su empleo ambiguo, desligado de una realidad acuciante o por sindicar a un grupo complejo y de alto riesgo, se termina da帽ando al conjunto social y de alguna manera abre el juego a los “delitos de pensamiento”, muy usado por los reg铆menes totalitarios. Es m谩s, una opini贸n apresurada y a todas luces disparatada: provoca inconvenientes e incrementa la desconfianza de la sociedad en sus administradores.
¿Es la droga un tema muy espec铆fico que requiere ser tratado con cuidado? Nadie puede desconocer que formar opini贸n sobre: “son las clases m谩s desprotegidas las culpables del tr谩fico; comercializaci贸n y consumo de drogas” es tener inteligencia ciega, negar una realidad y no pensar que el “negocio de la droga” est谩 en otros niveles.
En esas organizaciones del Crimen Organizado, operan estructuras de “Investigaci贸n y Desarrollo” superiores en capacidad y recursos que los propios y conducidos por expertos en diversas disciplinas, a los cuales el dinero les interesa poco en la 煤nica y real medida de “tener que responder, ante cualquier error, con su vida” y es de all铆 que sean tan deshumanizados es decir “no tienen sentimientos”.
Espero que mi exposici贸n, no pase desapercibido en el contexto de un “conflicto interno de un pa铆s”, en tanto y en cuanto la historia y los hechos presentes nos indican claramente que a falta de ideas para solucionar problemas, se recurre a “un enemigo externo e indefinido, pero que sensibilice, motorice, habilite a una cruenta represi贸n y aceptada por todos: LA DROGA”.