• columnistas
El escritor, el arte y la lucha contra los conservadores
15.05.2011 | 20:35hs
Escritor, actividad que deber铆a despertar asombro y respeto, admiraci贸n por lo menos. No por el hecho de significar un c煤mulo de erudici贸n y sufrimiento, m谩s que nada por ser una vocaci贸n plenamente solidaria con el ser humano en general.
El escritor es aquel que por intermedio de la pluma intenta comprender las intenciones, actitudes y acciones del individuo, vali茅ndose de las fantas铆as, de las experiencias o porque no de la inteligencia, como para crear ficciones, rescribir historias o relatar an茅cdotas.
El hombre de letras busca el benepl谩cito, y con ello el aplauso, del p煤blico, porque es la 煤nica medida de su 茅xito. Tal congratulaci贸n no lo convierte en un buen o mal literato, simplemente lo transforma en un escritor con lo que ello significa. Los hay soberbios y humildes, adinerados y miserables, sufridos y felices, premiados e ignorados. La edad, el lugar de nacimiento, el color de la piel y lo agraciados o no que puedan ser, poco tiene que ver con la condici贸n de un verdadero hombre de letras. Algunos las musas, alg煤n santo pagano, cristo o sat谩n, los nutren a otros un mal de edipo, un amor no correspondido o una tragedia insuperable los transportan al desahogo por intermedio de la escritura. Existen tambi茅n los que toman la actividad como un oficio, se entregan con estricta rigidez a un horario pasando arduas jornadas como para llegar al logro de un texto acabado.
En fin, como todo oficio los medios son varios como para acceder al objetivo, que, sin embargo, es 煤nico, recabar en las profundidades del ser humano para llevarlo a la superficie de lo verdadero y de lo comprensible.
Como en cualquier actividad tambi茅n hay que demostrar capacidad, s贸lo que esta no pende de un examen acad茅mico o a una prueba laboral, m谩s bien guarda relaci贸n con un permanente sortear de obst谩culos de 铆ndole existencial, pues el escribir esta estrictamente relacionado con la soledad no solo f铆sico sino tambi茅n espiritual, la cu谩l muchas veces insta al escritor su vida abandonar, de tal combate es harto dif铆cil salir triunfante y por lo general se acaba solo, loco o junto a las estrellas por un apresurado deseo de lo eterno alcanzar.
Los pocos que tienen la posibilidad de disfrutar de producciones art铆sticas, tienen que trasladarse a galer铆as, museos o lugares determinados para tan altruista fin. Simplifiquemos tan engorroso traslado, llevemos a los pobres y sus miserables quehaceres all铆 donde la ampulosidad se devora el ideal de la justa distribuci贸n de la riqueza.
La disputa en el arte.
El arte como manifestaci贸n humana, alcanzo mediante estramb贸ticos hacedores, profundizar la l铆nea libertaria del hombre, llegando a veces, al insondable l铆mite de lo an谩rquico. Fenec铆an los c谩nones preestablecidos, acerca de que materiales y bajo que formas, por ejemplo, crear un cuadro. Regresando, tal como S铆sifo (aquel mito que representa a alguien subiendo una colina con una piedra, para depositarla en la cima para que esta caiga y vuelva a ser elevada infinitamente) por obligada necesidad de catalogar, clasificar y anatematizar sus propias creaciones, el hombre, bautiza a sus formas de manifestarse bajo ep铆tetos de corrientes art铆sticas. Todas las incluidas en las enciclopedias de arte (expresionismo, realismo, impresionismo, dada铆smo, cubismo, minimalismo y dem谩s) hasta arribar incluso a Marcel Duchamp con su mingitorio en exposici贸n, o a un Andy Warhol con la filmaci贸n de un hombre durmiendo expuesto como pel铆cula.
En un mundo en el cu谩l, m谩s de la mitad de los habitantes tienen problemas serios para cubrir sus necesidades b谩sicas (sin por ello introducir estad铆sticas, no s贸lo por lo innecesario sino tambi茅n por lo ajustada visi贸n de U. Eco sobre la misma “Es la pr谩ctica por la cu谩l si una persona come dos pollos y otra ninguna, la conclusi贸n es que cada uno de ellos ha comido un pollo) lo justo y adecuado, es precisar que la producci贸n, el goce y el intercambio de manifestaciones art铆sticas se encuentran meramente reservadas a los sectores, no necesariamente m谩s pudientes, pero s铆 al menos a los que no padecen la criminalidad de no tener que comer.
Existe una conexi贸n indisimulable entre los est贸magos vac铆os y los esp铆ritus llenos. Nadie alcanzar铆a esto 煤ltimo si padeciera de lo primero. Tampoco se trata aqu铆 de apuntalar lo que inculcan, cultural y ritualmente, las grandes religiones con la noci贸n de culpa. Mucho menos se pretende instalar la concepci贸n de m谩rtir que no puede conciliar el sue帽o, tras una cena regada con una bebida espirituosa, elaborada por una cosecha de anta帽o, por el hambre de los ni帽os pobres.
Ingresamos al mundo del arte, donde nada esta prohibido todo simplemente es.
Una muestra art铆stica, donde una familia de menesterosos se traslade con su hedor, sus miserias y dolores a lo m谩s granado y glamoroso del sector m谩s pudiente de la ciudad, para permanecer unos d铆as y desarrollar sus vidas, constituir铆a un hito indispensable, cultural y socialmente.
S铆 los diferentes gobiernos y por ello la solidaridad del mundo, no puede, no ya acabar, sino al menos sosegar, la disparidad entre los que no tienen nada y los que poseen demasiado, la pobreza tiene que ser objeto de la mirada art铆stica.
Sin tomar banderas del compromiso social ni embeberse en ambiciones grandilocuentes de cambiar al mundo, sino simplemente por el impacto que generar铆a el contraste de realidades opuestas proporcionalmente, la muestra de acceso libre y gratuito, tendr铆a que llevarse a cabo en la mayor cantidad de ciudades posibles, en las intersecciones o esquinas, m谩s paquetas, onerosas, ricas o acomodadas.
No se pretende aunar un grito simb贸lico contra la pobreza del mundo, sencillamente se busca que los adinerados no se tengan que trasladar demasiado para apreciar una manifestaci贸n art铆stica.
¿Qu茅 hacer?
¿Por qu茅 escuchar la supuesta erudici贸n de alg煤n dinosaurio del pensar?. ¿A que se debe que los miles de galardonados catedr谩ticos s贸lo repitan hasta el hartazgo bellas construcciones te贸ricas, sin siquiera pensar en lo que dicen o dejan de decir?. ¿Cu谩l es el motivo que los alumnos detentan como para interesarse exclusivamente en sus nimias existencias, decoradas por ciertas pavadas de momento?. ¿D贸nde ha quedado la grandeza del hombre, esa que hace pensar abstracciones generales, que indaga en las eternas preguntas sin respuesta, esa que transforma en inmortal a un simple ser dominado por la carne?. ¿En que nos hemos convertido, acaso en fantasmas influenciables por rancios libros y por petulantes y vacuas ideas que los medios de comunicaci贸n nos propinan, acaso en meros t铆teres payasescos que deambulan en el espect谩culo circense llamado vida?
¿Y los escritores donde est谩n?, y ¿los artistas?, lo que deber铆a darse en llamar ¿progresismo?, ¿la supuesta oposici贸n conceptual al conservadorismo?, juntos o separados, parece que a nada de esto se le animan, los que deber铆an estar dando la pelea grande.
La falta de ideolog铆a o en el mejor de los casos de convicciones, arremeten con crudeza en nuestra paup茅rrima clase dirigente (no solamente la pol铆tica como se acostumbra a asociar), cuando determinados t贸picos se cuelan en nuestra agenda, se entrometen, cu谩l virus nocivo en un cuerpo, inesperadamente, sin permiso y se帽alando la debilidad esencial.
Podr铆amos delinear la vergonzosa agenda, que hist贸ricamente, trazan en sinton铆a comunicadores, pol铆ticos, empresarios, partes interesadas y p煤blico en general. Las ciento de miles de personas en el gauchito, los carnavales para pocos, la fiesta del chamam茅, el mes de Corrientes, la peregrinaci贸n a la virgen de Itat铆, las pescas del dorado y surub铆, la ca帽a con ruda, la estudiantina, las fiestas patronales de los diferentes pueblos y con, matices m谩s, matices menos, la problem谩tica energ茅tica, los reclamos salariales y su disputa con la patronal, los niveles de pobreza e indigencia, las mega obras que siempre est谩n en proyecto como el Puente Goya-Reconquista, Alvear-Itaqui o la represa de Garab铆, sumado a los acontecimientos de color o picarescos, que si se quiere son los que m谩s var铆an, s铆 una maestra del interior tuvo sexo en un colectivo o remis, s铆 el perro de un anciano es v铆ctima de posesi贸n demon铆aca, o s铆 el gobernador de turno habla mucho o poco, o s铆 tal funcionario municipal pidi贸 una coima o prometi贸 lo que no cumpli贸, ventilando la situaci贸n de acuerdo a que partido sea, tanto el escriba como su v铆ctima, son en definitiva, el corpus, sustancioso y portentoso, de lo que ocupa y preocupa a la clase dirigente y por ende a la gente.
Con raz贸n Corrientes es la provincia que m谩s portales de noticias en internet posee, es m谩s que sencillo hacer esta clase de periodismo, dado que con un a帽o de trabajo, se puede no trabajar por diez, dado que las cr贸nicas y noticias se repiten, con alguna simple variaci贸n de protagonistas.
Con raz贸n cualquier ne贸fito sin convicciones accede a lugares de poder, en funciones p煤blicas s贸lo se trata de, en el mejor de los casos, optimizar lo que se viene realizando desde hace tiempo, cambiando los proveedores del estado, claro est谩.
Pero la espada, cada tanto asoma, cu谩l virus inesperado en un cuerpo dec铆amos, o s铆 se quiere como castigo providencial a una tierra plagada de mal, que deja morir por ego铆smo o haraganer铆a a su propia gente.
Cuando los conceptos de campa帽a, los slogan o frases generales, se tiran a rodar, no hay diferencias, todos queremos lo mismo, los medios publican a qui茅nes les pagan m谩s, los partidarios son partidarios, para ver como pueden aumentar sus ingresos s铆 llegan al poder, y el pueblo privilegiado, el que no vota por una bolsa de alimentos, es v铆ctima de los asesores de campa帽a que le dicen a los candidatos, como decir de una forma diferente la misma tonter铆a.
La situaci贸n social de Corrientes, se debe resolver desde una propuesta integral, que este fundada en brindar una oportunidad de progreso a los correntinos m谩s postergados, nosotros vamos por una Corrientes, donde el machismo, la exclusi贸n del otro por su condici贸n econ贸mica, el temor reverencial por una cuesti贸n de chapa, los padrinazgos y los contactos, terminen de una buena vez, posibilitando la apertura de trabajar sobre problem谩ticas como la drogadicci贸n, el embarazo adolescente, la violencia familiar, la falta de empleo y de oportunidades, no podemos constituirnos en ese verso unitario de ser una rep煤blica aparte, donde las mismas y viejas familias correntinas, sean las 煤nicas, que al hacer los pocos negocios que se pueden hacer en estas condiciones con el estado, sean beneficiadas, a costa de la pobreza, la postergaci贸n y el hambre de nuestro pueblo.
Somos nosotros los que tenemos que cambiar esto, nosotros debemos demostrar que el trabajo pol铆tico no es s贸lo el electoral, que m谩s all谩 de que los medios no te den importancia, porque consideran que s贸lo los que tienen cargos o billeteras abultadas pueden hablar de pol铆tica, existen otros caminos, desde la acci贸n y sin muchos recursos, como los cursos de capacitaci贸n que nosotros realizamos, las charlas de concientizaci贸n, el armado de proyectos productivos y socicomunitarios, en definitiva trabajar en el d铆a a d铆a con la gente para reconstituir el concepto de lo colectivo, el concepto que hasta un paseo por la plaza, la costanera, que cortarse el pelo o comer una pizza y cualquier actividad cotidiana, tiene la presencia omnipotente de la pol铆tica, donde te queda o hacerte a un lado, para dejarle ese espacio a los fracasados de siempre o involucrarnos fuertemente y cambiar esta realidad.
Percibimos claramente que hay una Corrientes, que desea, ambiciona y necesita un proyecto diferente que no este nutrido de ingredientes como el nepotismo, la corrupci贸n y la impericia generalizada, as铆 mismo consideramos que en el abanico de la oposici贸n la expresi贸n mas rancia del conservadorismo, tiene su lugar mediante travestidos que se dicen progresistas y no son mas que lo mismo o por, desean ser ellos los nuevos conservadores, en definitiva el gatopardismo de que todo cambie, para que nada cambie.
Nos sent铆amos poco representados por la dirigencia oficial que se desgarraba en disputas intestinas, relacionadas con el color de pelo, la fragancia del perfume, el tono de vos de los diversos popes, atornillados en el poder, sea como legisladores funcionarios y dem谩s, que lamentablemente concentraban sus energ铆as en estos despreciables ribetes nimios, vacuos e inconsistentes. Pese a ello, nos jugamos y conf铆amos, a煤n seguimos esperando para que lo principal se resuelva.
Cre铆amos y lo seguimos haciendo que la pol铆tica tiene que ver con el d铆a a d铆a de cada uno de nosotros. Es decir la falta de luz en un barrio, o de transporte, los basurales a cielo abierto, la falta de trabajo, la indigencia, las adicciones, los suicidios, la no llegada del gas, la no pavimentaci贸n de las calles, el incremento de precios, el no respeto a la diversidad, la falta de transparencia en los actos p煤blicos, la no participaci贸n ciudadana y tantos otros problemas que todos padecemos a diario, en realidad son las acuciantes necesidades e ineludibles conflictos que la pol铆tica tiene que resolver.
Que una madre no pueda vacunar a sus hijos por que no hay in sumos o paro en el hospital.
Que un joven se tenga que ir a Bs. As. Por que no hay perspectivas horizontes ni referencias.
Que un trabajador obtenga su salario de acuerdo al mandam谩s que adule.
Que muchachones controlados por las drogas empu帽en armas impunemente.
Que Carlos, Maria o Jos茅 o como se llame espere horas un colectivo, o que siempre espere lo que el estado le pueda brindar (siempre a discreci贸n de los que manejan el mismo).
Que cualquiera de cada uno de nosotros, que padecemos estas situaciones a diario, sin contar que se nos corta la luz, que no tenemos gas, que no sabemos lo que va a pasar con el Ibera, ni con nada que tenga que ver con el presente y el futuro de la provincia, tengamos que estar alejados de la pol铆tica, de la cosa publica, por que a un grup煤sculo de z谩nganos ha encontrado una inestimable fuente de ingresos tras el peculio de las arcas de la provincia y por ello mismo ha instalado el concepto de que la pol铆tica es sucia, remanida he ilegal, es algo que nos permitiremos y para lo cual nos organizamos a modo tal de cambiar.
Ante tantas desventajas, tenemos a favor que estamos realmente convencidos, comprometidos con una causa que viene desde nuestros abuelos y que la seguir谩n nuestros nietos, no trabajamos con el sentido de culpa de la vieja dirigencia pol铆tica que tiene que pagar a los militantes para que est茅n presentes en sus actos, trabajamos duro para cambiarle la mentalidad a la gente, para que de habitantes sean ciudadanos, y que la ciudadan铆a no consiste en esperar del poderoso de turno una d谩diva o una bolsita, ser parte de una sociedad tiene que ver con ir a trabajar un d铆a de lluvia, no prosperar laboralmente por tener una pollera corta, terminar con la condici贸n de estudiante de adultos j贸venes que se esconden en esa excusa para escaparle a las responsabilidades, creer en nuestras aptitudes individuales y regenerar el concepto de lo colectivo, para que fen贸menos c贸mo el embarazo adolescente, los abortos, la drogadicci贸n, los suicidios y el exilio a la capital o a otras provincias solo sean un mal recuerdo.
Focalmente trabajamos para incluir a ese sector cada vez m谩s creciente de j贸venes y no tan j贸venes, que m谩s all谩 de la obligatoriedad, no asisten a votar en las elecciones porque consideran que el sistema no los integra, sin olvidar a los ciudadanos y a los dirigentes de a帽os, para que puedan contemplar que una nueva generaci贸n va a ser protagonista con los consejos de estos para no repetir errores y para que las generaciones venideras tengan objetivos muchos m谩s altisonantes.