Con el flamante personal se podrá usar la estación hasta las 23, ahora sólo opera hasta las 19. El jefe comunal declaró que beneficiará al turismo en la capital provincial. Ayer recibió a titulares de la Administración Nacional de Aviación Civil de la Argentina.
Ayer el intendente capitalino Carlos “Camau” Espínola (PJ) volvió a hacer gala de buen gestor ante el Gobierno nacional. Oficialmente anunció que a través de reuniones que mantuvo con el director de Infraestructura y Servicios Aeroportuarios de la Administración Nacional de Aviación Civil de la Argentina (ANAC), Fernando Jantus; logró que la aerostación local cuente con cuatro controladores de vuelo más.
Pero el impacto se verá en el tiempo que podrá operar extendiéndose hasta las 23, ya que el horario habitual de operatividad del aeropuerto Piragine Niveyro es desde las 7 hasta las 19.
“Era una necesidad de todos los correntinos y los turistas”, declaró el jefe comunal en un parte difundido desde la dirección de prensa municipal.
El nuevo horario -7 a 23- empezará a regir desde el próximo mes de marzo cuando ya se sumen al plantel de trabajadores aeroportuarios, los cuatro nuevos controladores.
Hasta ahora, aquellos vuelos -Corrientes tiene tres frecuencias diarias- que excedían el límite horario de las 19 debían aterrizar o despegar desde Resistencia, pero a partir de estas gestiones. ese esquema se modificará.
En tanto que vuelos privados suelen pedir “extensiones” horarias que son abonadas como un servicio extra que presta el aeropuerto correntino.
Secuencia
No es novedad que Espínola posee una gran llegada a los despachos nacionales, sus constantes movimientos así lo demuestran. Por ejemplo, la semana pasada se reunió con el gobernador chaqueño Jorge Capitanich, discurrieron en la aplicación de la ley de medios en las capitales de las provincias donde se desempeñan y mejoras viales sobre el puente interprovincial que une Corrientes con Resistencia (Chaco).
La extensión en el horario nocturno para que el aeropuerto reciba y despida aviones, es otra muestra de capacidad gestora en lugares que muchas veces están casi vedados para funcionarios provinciales.