La AEA advirtió que la expropiación de YPF debe ser un hecho de "excepción"
La cámara que nuclea a las compañías más importantes del país se refirió a la decisión del gobierno de expropiar la mayoría de las acciones que la española Repsol posee en YPF. José Ignacio de Mendiguren explicó la postura de la Unión Industrial.
La Asociación Empresaria Argentina (AEA) advirtió este viernes que "la expropiación de una empresa privada debe considerarse un hecho de excepción" a realizarse con el respeto de "normas, procedimientos y formas de actuar", ya que de lo contrario habrá una "caída en la inversión extranjera directa".
En un comunicado titulado "AEA ante la expropiación de Repsol-YPF S.A.", la entidad presidida por Jaime Campos indicó que "en una sociedad democrática moderna, un rol decisivo del Estado es el de asegurar un marco de previsibilidad, de reglas de juego y de respeto a los contratos que permitan a las empresas privadas desarrollar inversiones, generar empleos, introducir innovaciones y ganar mercados externos".
"En este marco, la expropiación de una empresa privada debe considerarse un hecho de excepción", señaló, para añadir que "es de vital importancia que, de procederse a una expropiación, se haga respetando rigurosamente la Constitución Nacional que en su Artículo 17 requiere que sea por causa de utilidad pública calificada por Ley y previamente indemnizada".
AEA sostuvo que la Argentina "forma parte de la comunidad internacional de naciones" donde "imperan normas, procedimientos y formas de actuar, que deben respetarse".
"No hacerlo implicará una caída en la inversión extranjera directa. Además, para las empresas argentinas se acrecentarán las dificultades para acceder al financiamiento internacional así como para comercializar sus productos y servicios en los mercados de otros países", finalizó.
"Es algo positivo"
El titular de la Unión Industrial Argentina, José Ignacio De Mendiguren, adelantó en Radio 10 que la próxima semana se reunirán para analizar el proyecto de expropiación del 51% de las acciones de YPF, todas propiedad de Repsol.
"La UIA no es unánime, hay distintos planteos que hay que escucharlos. En lo personal yo creo que los problemas jurídicos y todo eso los va a resolver el Congreso. Lo importante es analizar qué hacemos con YPF”, indicó.
De Mendiguren aseguró que su ambición es tener “una Petrobras argentina” y desestimó las críticas de quienes aseguran que con esta decisión la Argentina se cae del mundo. “En 2002 decían que nos iban embargar los bancos… Hay que esperar a ver qué pasa”, recordó.