Grave denuncia por el abandono de pacientes en el Hospital Santa Rosa de Sauce
Una grave denuncia por presunta inoperancia e irresponsabilidad en la atención médica sacude al Hospital Santa Rosa de la localidad de Sauce, Corrientes, tras el testimonio desesperado de una madre que relató una situación límite ocurrida durante la noche del martes, cerca de las 23 horas.
Según la denuncia, mientras la familia compartía una cena de cumpleaños, una joven llegó a los gritos pidiendo auxilio: Sofía se había desmayado y no podía respirar. De inmediato, familiares y allegados la trasladaron de urgencia al hospital local. Durante el trayecto, intentaron comunicarse en reiteradas oportunidades con el nosocomio, pero nadie atendió los llamados.
Al llegar al hospital, la situación —según el relato— fue aún más alarmante. Tocaron bocina, timbre y golpearon las puertas sin obtener respuesta. Incluso ingresaron al edificio y no había personal médico ni de guardia que acudiera a asistir a la paciente, pese a los gritos desesperados de los familiares que recorrieron el hospital pidiendo ayuda.
La denunciante sostuvo que la falta de atención se habría debido a que el personal de guardia no se encontraba en el hospital, señalando que “estaban tomando helado” fuera del establecimiento. Recién después de varios minutos y por sus propios medios, lograron conseguir una silla de ruedas y Sofía fue finalmente internada, donde permanece hasta el día de hoy.
La madre aseguró que ningún médico volvió a verla para evaluar su evolución, y afirmó haber radicado una denuncia formal en la comisaría local, dejando constancia de que una médica identificada como Leyva se encontraba de guardia esa noche.
“Esto se tiene que terminar. En Sauce esconden todo. Es un viva la pepa con la salud de la gente”, expresó la mujer, quien pidió públicamente la intervención del doctor Emilio Lanari para que se investigue lo ocurrido y se tomen medidas urgentes.
El caso genera profunda preocupación en la comunidad, que reclama respuestas, responsabilidades y garantías mínimas de atención en situaciones de emergencia, donde cada minuto puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.