Cemborain destapó el desastre heredado en Mercedes: Denunció abandono, empleados fantasmas y despilfarros millonarios
El intendente Víctor Cemborain expuso el crítico estado en que recibió la comuna, con infraestructura colapsada, finanzas desordenadas y presuntas irregularidades administrativas. Señaló abandono del parque automotor, empleados sin funciones y deudas millonarias. Aseguró que su gestión avanza en ordenar y transparentar el municipio.
El intendente municipal de Mercedes, Víctor Cemborain, brindó una entrevista contundente a Impacto Corrientes, en la que expuso el crítico estado en el que recibió el municipio y detalló las medidas que su gestión está implementando para revertir años de abandono, desorganización y presunta mala administración por parte de gestiones anteriores.
Según afirmó el jefe comunal, la actual administración tuvo que comenzar desde cero, enfrentando infraestructura colapsada, finanzas desordenadas y un municipio prácticamente saqueado, especialmente en áreas clave como Obras Públicas, Servicios y el parque automotor.
Uno de los puntos más graves revelados fue el estado deplorable del parque automotor municipal, con vehículos abandonados, desarmados y saqueados, situación que contradice de manera directa los informes oficiales de la gestión saliente, que aseguraban haber invertido más de 400 millones de pesos para dejarlo en condiciones “excelentes”.
En materia financiera, Cemborain denunció que al asumir se encontró con una deuda cercana a los 8 millones de pesos en la cuenta de YPF en apenas los primeros nueve días del mes, mientras que la gestión actual logró gastar solo 1,7 millones de pesos en combustible en todo el año, generando un ahorro superior a los 8 millones de pesos en muy poco tiempo. Para ello, se implementaron controles estrictos: ni el intendente, ni el gabinete, ni los secretarios utilizan combustible oficial, y los vehículos de Obras y Servicios cuentan con una reserva controlada de 25.000 litros.
Además, el intendente habló sin rodeos sobre el mal manejo de fondos públicos, señalando la existencia de empleados fantasmas, personas que cobraban sueldos sin prestar ningún tipo de servicio y cargos inflados, como el caso de un supuesto “tesorero” que no cumplía funciones. En ese marco, se dio de baja a alrededor de 300 personas que no realizaban tareas, sin que esto generara conflictos significativos.
Otro punto crítico fue la situación del cementerio municipal, donde se detectó una escasez extrema de nichos. La gestión ya inauguró nuevos espacios y proyecta la construcción de 150 nichos adicionales, además de avanzar con un proceso de desalojo de nichos sin propietario conocido. Los restos serán reubicados de manera respetuosa en bolsas reforzadas, quedando disponibles para que los familiares puedan reclamarlos.
En cuanto a la gestión de residuos sólidos, Cemborain destacó un avance significativo con la construcción y reacondicionamiento de fosas para la disposición final de la basura, proyectadas para una vida útil de 40 años. El plan será supervisado por un ingeniero con amplia experiencia en Azoreo y contará con sistemas de drenaje de líquidos, cámaras de tratamiento e impermeabilización con plásticos y bentonita, siguiendo estándares técnicos para evitar contaminación.
Respecto al sistema de estacionamiento medido, reconoció que los primeros días mostraron baja recaudación, pero aclaró que el sistema aún funciona en pocas cuadras y requiere mayor inversión en equipos y personal. El objetivo es claro: generar recursos para equipar el área de Obras y Servicios y crear empleo para unas 40 personas.
Sobre los carnavales, el intendente aseguró que las dos primeras noches fueron “recontra positivas” y remarcó que la contribución municipal fue prácticamente nula, atribuyendo el éxito a la organización comunitaria y al trabajo de referentes como Afúr y Martín Díaz. Garantizó total transparencia sobre los aportes del municipio.
Finalmente, Cemborain confirmó cambios en el gabinete, con la renuncia de Alfredo Carmesí, una figura históricamente arraigada en el municipio, y la designación de Rubén Parola, destacando su experiencia y perfil colaborativo.
En un cierre personal, el intendente admitió estar desbordado por innumerables llamados diarios con pedidos de trabajo y soluciones, y pidió a los vecinos comprensión, remarcando que los problemas estructurales del municipio no pueden resolverse de manera individual ni telefónica.
La entrevista dejó en evidencia una gestión que busca ordenar, transparentar y reconstruir Mercedes, mientras salen a la luz las graves irregularidades del pasado reciente.