La crisis del consumo golpea al comercio: aumentan los carteles de alquiler en el centro de Corrientes
El tradicional movimiento comercial del microcentro correntino muestra señales de desaceleración. En las últimas semanas crecieron los locales cerrados y los carteles de “se alquila”, mientras el sector inmobiliario advierte dificultades en el rubro comercial, aunque con buen desempeño en los alquileres de viviendas.
El corazón comercial de la ciudad de Corrientes, especialmente la tradicional Peatonal Junín y sus calles transversales, comenzó a mostrar en las últimas semanas un fenómeno que preocupa al sector: el aumento de locales cerrados y la presencia de numerosos carteles de “se alquila”.
El movimiento comercial que históricamente caracterizó a esta zona atraviesa un momento de cambios. La baja del consumo, la apertura de importaciones y la pérdida del poder adquisitivo impactan de lleno en la actividad, obligando a muchos comerciantes a reducir su estructura o incluso a cerrar algunos de sus puntos de venta.
En varios casos, propietarios que antes operaban con más de un local decidieron achicarse al mínimo posible para sostener la actividad. Esa situación se refleja hoy en distintas calles del centro, donde cada vez es más frecuente encontrar vidrieras vacías.
El operador inmobiliario Horacio Ognio analizó el escenario actual y señaló que el segmento de alquileres comerciales atraviesa un momento complejo. En diálogo con Radionord, explicó que algunos rubros presentan mayores dificultades, particularmente el sector textil, donde varios locales permanecen desocupados durante semanas pese a exhibir carteles de alquiler.
No obstante, Ognio indicó que algunos espacios comerciales de gran superficie sí logran atraer nuevos inquilinos. En especial, locales de más de 300 metros cuadrados están siendo ocupados por bazares administrados por comerciantes de origen chino, emprendimientos que se expanden impulsados por la llegada de mercadería importada.
El panorama es diferente en el mercado de alquileres habitacionales. Según el especialista, durante el último período se registró un buen movimiento en este segmento, con una alta demanda de departamentos de uno y dos dormitorios que se alquilaron a valores considerados moderados y razonables.
A pesar de que la demanda continúa superando a la oferta disponible, la flexibilización de los contratos —con plazos más cortos y actualizaciones trimestrales o semestrales— permitió dinamizar el mercado y facilitar acuerdos entre propietarios e inquilinos.
Sin embargo, la compraventa de inmuebles sigue mostrando un ritmo más lento. De acuerdo con Ognio, una posible reactivación del sector dependerá en gran medida del regreso de los créditos hipotecarios, una herramienta que podría permitir a muchos inquilinos acceder a la vivienda propia y, al mismo tiempo, impulsar las operaciones inmobiliarias en el transcurso de 2026.