Productores en alerta en Ituzaingó: denuncian daños y delitos por “miñoqueros” en campos privados
Productores ganaderos de Ituzaingó denunciaron graves daños en sus campos por la extracción ilegal de “miñoca”. La Policía Rural intervino y demoró a cinco hombres, mientras crece el malestar por una práctica que pone en riesgo la producción y la seguridad.
La preocupación y el enojo crecen en la zona rural de Ituzaingó ante la reiteración de ingresos ilegales a campos privados por parte de los denominados “miñoqueros”, quienes buscan lombrices de tierra utilizadas como carnada para la pesca.
Tras múltiples denuncias de productores ganaderos, intervino la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica (UESRE), que logró demorar a cinco hombres mayores de edad sorprendidos mientras realizaban esta actividad sin autorización dentro de propiedades privadas.
Según señalaron los damnificados, la práctica deja serias consecuencias: grandes extensiones de terreno quedan inutilizadas por la cantidad de pozos, generando además un peligro constante tanto para personas como para animales. En varios casos, el ganado sufrió lesiones, desde torceduras hasta fracturas, lo que obligó incluso a sacrificar animales.
A la problemática se suma un agravante: algunos intrusos prenden fuego la vegetación para facilitar la extracción de las lombrices, lo que incrementa el riesgo ambiental y productivo en la zona.
Desde el sector rural remarcaron que si bien el trabajo es legítimo, el ingreso sin permiso a campos privados y la destrucción de los terrenos constituyen un delito. En este contexto, reclaman mayores controles y sanciones más severas para frenar una práctica que se repite en distintos establecimientos del departamento.
De acuerdo a fuentes extraoficiales, la “miñoca” —una lombriz de gran tamaño muy valorada como carnada— se comercializa a pescadores a precios que rondan los 6.000 pesos por docena, lo que explicaría el crecimiento de esta actividad ilegal.
Mientras tanto, la Policía continúa con operativos de prevención y no se descartan nuevas intervenciones, en un intento por llevar tranquilidad a los productores y evitar que los daños sigan en aumento.