10/07/2026

"El Niño" pone en alerta al arroz correntino: temen inundaciones y revisan estrategias productivas

La Asociación Correntina de Plantadores de Arroz advirtió sobre los riesgos que podría generar el regreso del fenómeno climático y confirmó que los productores ya ajustan la planificación de la próxima campaña para reducir el impacto de eventuales excesos hídricos.



El presidente de la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz (ACPA), Jorge Borsatto, advirtió oficialmente que en el sector arrocero existe una profunda preocupación ante el inminente regreso del fenómeno climático del Niño. Por este motivo, los productores ya evalúan modificaciones urgentes en la planificación de la próxima campaña, con el objetivo central de minimizar todos los riesgos productivos derivados de probables excesos hídricos en la región litoraleña.

"Venimos viendo con mucha preocupación esta situación", afirmó Borsatto al sitio Valor Agro, señalando que los productores monitorean de forma permanente los informes meteorológicos para anticiparse a los impactos en el Litoral. La inquietud se encuentra respaldada por el rigor científico actual: a mediados de junio de 2026, el Servicio Meteorológico Nacional reportó un 90 % de probabilidad de desarrollo de este fenómeno, mientras que los organismos internacionales NOAA e IRI emitieron un Aviso del Niño, anticipando una fase cálida muy fuerte entre noviembre y el verano de 2027.

El dirigente recordó que los antecedentes climáticos generan una gran alarma en la provincia de Corrientes. "Nos trae los recuerdos de lo que sucedió en 1998 y no fueron muy buenos", expresó el titular de ACPA, en clara referencia a uno de los eventos climáticos más intensos registrados en la historia regional, el cual provocó severas pérdidas en las cosechas por inundaciones catastróficas.

Frente a este complejo escenario de incertidumbre, los arroceros comenzaron a adoptar estrategias preventivas para proteger la inversión económica. La principal medida consiste en la selección minuciosa de las tierras destinadas a la implantación del cultivo, priorizando aquellas parcelas que posean topografías elevadas y sistemas de escurrimiento eficientes. "Estamos poniendo mucho cuidado en la tierra que vamos a elegir. Tratamos de seleccionar lotes más altos y estamos revisando todo lo relacionado con desagües y drenajes", explicó Borsatto.

La mayor complejidad que enfrentan los agricultores radica en la imposibilidad de predecir la distribución geoespacial exacta de las precipitaciones extraordinarias dentro del territorio provincial. "No se sabe concretamente cuál será la zona más afectada y cuál tendrá un impacto más leve. Uno tiene que estar preparado para lo peor", sostuvo el dirigente agrario correntino.

Ante la falta de certezas absolutas sobre las áreas críticas, la recomendación de las entidades técnicas y universitarias de la región es avanzar en una preparación gradual.

"Es un poco una lotería lo que le pueda tocar a cada productor. Lo que tenemos que hacer es prever y elegir los lotes que consideramos con menor riesgo y mejor capacidad de evacuación del agua", concluyó Borsatto.