10/07/2026

Brasil le ganó 2-1 a Japón en la última jugada del partido y avanzó a los octavos de final del Mundial

La Selección de Brasil se impuso ante Japón y clasificó a octavos del Mundial 2026. La Verdeamarela sufrió el empuje nipón, pero ratificó su chapa de candidato dando vuelta la historia en el cierre del adicionado al complemento. Ahora esperan por Costa de Marfil o Noruega.



Brasil le ganó 2-1 con Japón por los 16avos de final del Mundial 2026: Sano, Casemiro y Martinelli convirtieron los goles en Houston. En un partido dominado mayormente por el equipo de Vinicius Junior y Neymar, que no sumó minutos, los sudamericanos lograron dar vuelta un resultado que empezó adverso. En una instancia final, a los de Carlo Ancelotti no les tembló el pulso y sobre el final, se quedaron con la clasificación

La selección brasilera estuvo al borde de una eliminación histórica después del golazo de Kaishu Sano, que a los 29 minutos aprovechó un error en salida, dejó atrás a Casemiro y sacó un tiro cruzado imposible para Alisson para poner el 1-0 parcial.

El equipo de Carlo Ancelotti reaccionó con una segunda mitad arrolladora y encontró el empate apenas comenzado el complemento. A los 56 minutos, Casemiro apareció sin marca dentro del área y conectó de cabeza un centro de Gabriel Magalhães para establecer el 1-1. A partir de allí el partido fue un monólogo brasileño: dos despejes sobre la línea evitaron el segundo tanto y un remate de Vinicius Júnior se estrelló contra el palo cuando todo Brasil ya gritaba gol.

La gran figura de la noche fue el arquero japonés Zion Suzuki, que sostuvo durante largos minutos la ilusión asiática con una actuación extraordinaria. El guardameta respondió ante Vinicius, Bruno Guimarães y Casemiro, además de transmitir seguridad constante en cada centro y pelota parada. Su actuación estuvo muy cerca de convertirse en una de las más recordadas del torneo.

Pero cuando todo parecía encaminado al alargue, Brasil encontró el premio a su insistencia. En la última acción del encuentro llegó el 2-1 definitivo, desatando la locura de los hinchas brasileños y evitando una eliminación que hubiera quedado entre las más sorprendentes de la historia mundialista. Gabriel Martinelli recibió un pase al medio y la colocó a un palo para matar todo tipo de duda.

Cómo siguen sus caminos: Brasil avanzó a los octavos de final y se enfrentará al ganador del cruce entre Costa de Marfil y Noruega. Japón, en cambio, se despide del torneo dejando una imagen enorme y confirmando que ya es una selección capaz de competir de igual a igual contra cualquier potencia del fútbol mundial.