10/07/2026

El Gobierno impulsa la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal y reabre el debate sobre los octógonos negros

El Gobierno nacional impulsa la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal que obliga a identificar el contenido de nutrientes críticos en los envases de alimentos. El debate enfrenta a sectores que rechazan la eliminación de los octógonos negros.



El futuro del sistema de advertencia y las posibles nuevas regulaciones generan incertidumbre sobre cómo se informará a los consumidores, qué cambios podrían ocurrir en la industria y cuáles serán los próximos pasos a nivel legislativo y regional.

La presidenta de la Comisión Directiva de COPAL, Carla Martín, expuso la postura del sector empresarial durante una entrevista: "La industria de alimentos y bebidas nunca estuvo en contra del objetivo de la ley, sino de la herramienta que se eligió".

Martín aclaró que la organización acompaña la iniciativa legislativa para derogar la norma vigente. Definió que el núcleo del reclamo radica en el modo de informar al consumidor y en los inconvenientes que, aseguran, genera el actual sistema de etiquetado.

El sistema de octógonos negros, implementado para advertir sobre el exceso de azúcares, grasas, sodio y calorías, se encuentra en el centro de la discusión. Martín argumentó que "es importante informar de forma clara y comprensible", pero sostuvo que el mecanismo actual "genera muchísimos inconvenientes para tomar decisiones informadas" y no facilita una dieta variada y equilibrada.

Para la entidad empresaria, los octógonos negros no logran diferenciar productos con distintos valores nutricionales dentro de una misma categoría. Martín ejemplificó: "Hay galletitas con una diferencia del 40 % en grasas saturadas, pero el octógono es igual en ambos paquetes". Sostuvo que el sistema no permite reflejar esas diferencias y que "no hay posibilidad de traducirlas al consumidor".

Ante la pregunta sobre por qué no mejorar el sistema en vez de derogarlo, Martín explicó que "la ley ya establece la fórmula para calificar los nutrientes y no deja espacio para modificaciones". Según su visión, la única alternativa viable es derogar la ley vigente para poder discutir una herramienta diferente que oriente mejor a la población.